Sobre la Red


W W W . C H I N C H E T R U . C O M

16.1.04
 
Sin una ley específica

Las actuaciones judiciales por el caso Matanza Cofrade y contra la editorial nazi García Hispán, así como las detenciones por la utilización ilícita de los servidores de la Universidad de Vigo vienen a corroborar una vez más lo que defiendo desde hace tiempo: Internet no necesita una ley específica, es suficiente con la aplicación a la Red de las reglas generales. En todo caso, lo único que realmente hacía falta era adaptar el resto de las normas jurídicas para especificar como actuar en caso de que los delitos o las faltas se cometan on line.

En ninguno de los tres casos que he mencionado más arriba se ha actuado en virtud de la LSII. Son actuaciones relacionadas con otras normas jurídicas. Con independencia de lo que pueda pensar cada uno de la prohibición de negar o exaltar el Holocausto o de castigar los insultos a los sentimientos religiosos, lo cierto es que en estas ocasiones se ha actuado mediante la aplicación a Internet de leyes generales.
|
14.1.04
 
No somos tan raros

Hace ya muchos años, antes de que Internet comenzara a extenderse entre los españoles, era normal escuchar a profetas que auguraban que el que se conectara se convertiría en cocoon. Más tarde se cambió el termino y se extendió la idea, todavía demasiado amplia, de que los internautas suelen ser unos frikies asociales y totalmente separados de la realidad.

Ahora, el World Internet Project viene a desmontar estos tópicos y confirma lo que muchos de los que nos conectamos a Internet desde hace tiempo ya sabíamos. Los internautas no somos unos bichos raros. Solemos tener una vida social tan activa o más que el resto de la población y no somos unos incultos. Todo lo contrario, solemos leer más y ver menos la televisión.

Aun así, hay quien no puede evitar mantenerse en sus trece a pesar de tener la realidad delante. El redactor del teletipo de Reuters en el que se da la noticia del estudio no puede evitar un prejuicio tecnófobo: "La credibilidad de la información publicada en Internet también experimentó un sorprendente incremento" (la cursiva es mía).

No tiene nada de sorprendente que aumente la credibilidad de las informaciones on line. Los ciudadanos tienen cada vez un mayor conocimiento de la Red y, como no son tontos, saben discriminar los sitios que visitan para informarse. De hecho, en Internet hay muchas más opciones de elección, con lo que es más fácil contrastar las informaciones hasta poder hacerse una idea sobre cuales son las fuentes más fiables.
|