Sobre la Red


W W W . C H I N C H E T R U . C O M

18.11.03
 
Cumbre de liberticidas

Sin duda es una buena noticia la libertad condicional de Zuhair Yahiaoui, periodista tunecino torturado y posteriormente condenado por criticar a través de la Red al régimen dictatorial de su país. De todos modos no hay que bajar la guardia, pues Internet sigue sin ser libre. De hecho, gracias a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) corre el riesgo de serlo cada vez menos.

No me cansaré de desear el más absoluto fracaso de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, organizada por la UIT. Este encuentro es una auténtica vergüenza y hace a los gobiernos democráticos cómplices de los liberticidas. No sólo va a celebrarse la segunda fase de reuniones en Túnez (un buen regalo para un país que encarcela internautas). La primeras fase, que tendrá lugar en Ginebra, va a contar con la presencia de personajes como Fidel Castro y Jatami, cuyos regímenes tienen someten a la Red a fuertes controles.

Algunos países ya han dejado clara su intención de impedir que las conclusiones de la Cumbre incluyan menciones claras a la libertad de expresión. Esto deja claro que el único acuerdo posible es uno que limite los derechos de los internautas. Es de esperar que no se llegue a ningún punto común, de lo contrario las democracias se volverán cómplices de las dictaduras.
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17.11.03
 
Unas declaraciones acertadas

Aunque resulte extraño, por una López Blanco se ha ganado que se le elogie. El "número dos" para la Sociedad de la Información del Ministerio de Ciencia y Tecnología ha defendido que la construcción de redes de telecomunicaciones sea producto de la iniciativa privada y que las administraciones deben limitarse a crear las condiciones para que esto se produzca. Simplemente, ha dicho algo totalmente acertado. Lástima que después su departamento tenga una preocupante tendencia al intervencionismo.

Las declaraciones de López Blanco sentarán mal a los enemigos de la libertad económica, infiltrados hasta el fondo en la redacción de los libros del sistema educativo español, pero sin duda gozarán de la aprobación de gran parte de lo que Daniel ha bautizado como la "resistencia liberal".
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