Sobre la Red


W W W . C H I N C H E T R U . C O M

30.7.03
 
La falsa denuncia, últimas lecciones (por el momento)

Esta sí que es buena. El anuncio del despacho de abogados Landwell-PwC y las constantes declaraciones de su socio Javier Ribas han asustado a miles de personas y han puesto patas arriba la Red en España. Ahora nos enteramos, gracias a la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía nacional de que la denuncia no existe.

Ribas ha tomado el pelo a los internautas, les ha engañado. Tal vez termine presentando la demanda, no lo sabemos, pero lo que él dijo es que ya lo había hecho. No sólo eso, les ha amenazado y ha tratado de asustar a quien protestaba por una medida exagerada y totalmente equivocada.

Si buscaba publicidad para él y para su despacho lo ha conseguido, pero negativa. Sin duda alguna su imagen ha quedado dañada, han quedado frente a los internautas como unos matones de patio de colegio y unos embusteros. Allá ellos. Si de lo que se trataba era de un globo sonda, ya han comprobado sus efectos. Se ha visto que, lejos de un silencio causado por el miedo, los internautas han reaccionado protestando. No sólo han protestado quienes utilizan las redes P2P, también lo hemos hecho algunos que no las usamos. Un papel fundamental ha sido el de los bloguis, que han destacado en la actividad on line contra la supuesta denuncia (Antonio Delgado realizó hace unos días un excelente repaso en uno de sus post sobre el tema ).
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29.7.03
 
Cuernos, Sida e Internet

Se ha hablado y escrito mucho (incluido yo mismo) sobre la constante demonización de Internet que se lleva a cabo desde los medios de comunicación tradicionales. Un mensaje que cala en parte de la sociedad no conectada y que supone un lastre para el normal desarrollo de la Sociedad de la Información en países con índices de conexión bajos, como es el caso de España. En las últimas semanas he optado, como norma general, por no prestar mayor atención cuando se publican noticias que muestran la Red como el compendio de todos los males, pero es que dos tan seguidas me han llamado la atención.

Si este lunes nos enterábamos de que Internet apunta a ser la forma más habitual de infidelidad, un día después nos contaban que El uso de Internet aumenta el miedo al resurgimiento del Sida. Vayamos por parte. Sobre la primera noticia nos enteramos de que lo ha dicho "una investigadora de una universidad de Florida" llamada Beatriz Avila Mileham. Un estudio de esta investigadora asegura: "Con el sexo cibernético tan a mano, en chats y servicios semejantes, ya no es necesario recurrir a los viajes secretos a moteles distantes para encontrar la novedad y la aventura que no se consigue dentro del matrimonio". Una vez más, pues vale, sólo que la "novedad" y "aventura" que uno consigue en una habitación con otra persona es totalmente diferente a la que puede obtener a solas con ordenador. Si lo que se quiere es culpar a Internet de los cuernos, creo que es absurdo, existían muchos siglos antes incluso que la imprenta.

Sobre la segunda información. Lo primero que pensé al leer el titular fue algo del tipo de: ¿Pero como? ¿Qué Internet permite transmitir virus diferentes a los informáticos? ¿Aparte de instalar un antivirus en mi PC voy a tener que teclear con preservativos en los dedos? Pero no, se refiere a un estudio sobre relaciones homosexuales. Dice que chats y sitios web están sustituyendo a clubes sexuales y salas de baño como lugar de encuentro para encontrar pareja para una relación gay esporádica. Pues vale, me tranquilizo. Pero de todos modos, esas relaciones iban a existir de todos modos, con lo que el contagio también se iba a producir.

Por favor, un poco de seriedad. Dejen de culpar a Internet de lo que existe desde antes que la Red.
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Sí que cuesta

Ayer me llegó un mensaje basura (recibo muchos cada día, sobre todo en el trabajo) que me llamó la atención y me indignó. Lo cierto es que no me molesté en leerlo, había visto lo suficiente para enfadarme. El remitente del mensaje se lo había enviado a un total de 28 direcciones de correo electrónico (las conté), entre las que había medios de comunicación y los particulares. A estas hay que sumar otras 34 direcciones de anteriores envíos del mensaje (era una cadena) que mi comunicante no se había molestado en borrar.

No sólo me indignó el número de direcciones de e-mail puestas a disposición de los spammer. También me cabrearon la primera y la última frase del texto del mensaje (las únicas que leí, no se de que se trata ni me interesa). El correo en cuestión (tras, como ya he dicho, darte un montón de direcciones) decía: "Yo espero que ustedes tengan el corazón de no borrar este mensaje!!". Le voy a contestar desde aquí: he pasado de tu maldita mala traducción y lo he borrado, ¿pasa algo?, ¿soy malo malísimo por negarme a perder mi tiempo en leer mensajes que no me interesan?

La última frase fue la que me sacó de mi casillas: "PD: HACER UN FORWARD NO CUESTA NADA" (escrito así, en mayúsculas). Al margen del evidente mal gusto de terminar el mensaje gritando, el contenido de la frase es indignante y una de las mayores mentiras que he leído en los últimos meses. Hacer un forward sí cuesta, y mucho. Además de lo que pueda costar a quién lo reenvía (está regalando su dirección a los spammer), daña a muchas personas. Fastidia a todos los internautas, pues miles de mensajes así suponen gasto de ancho de banda en una red saturada por el spam comercial. Fastidia a personas a las que se le envía (quien continúa cadenas nunca reenvía a un único remitente), porque sus direcciones circulas por por el mundo sin ningún control. Daña a quien lo recibe, alguien que normalmente está cansado de recibir correos que no le interesan. Supone un daño monetario al receptor que no tiene tarifa plana, puesto que supone más tiempo de conexión.
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28.7.03
 
LosLiberales.org

Un sábado a la hora del vermut, hace ya varias semanas, surgió en una conversación entre Daniel Rodríguez Herrera, David de Ugarte y yo la idea de crear un directorio en el que poner un poco de orden al liberalismo hispano presente en Internet. Este fin de semana nos hemos puesto manos a la obra y, tras muchas horas delante del ordenador, hemos cartografiado lo que en la Red existe producto de las diferentes (y a veces antagónicas) familias liberales y libertarias (no confundir con anarquistas). Así ha nacido LosLiberales.org, un proyecto no partidario para liberales e interesados en aprender sobre este tipo de pensamiento que junto al directorio incluye una bitácora colectiva dedicada a seleccionar y comentar cada día un enlace interesante.
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