Sobre la Red


W W W . C H I N C H E T R U . C O M

12.6.03
 

¿Quién sustituirá a Piqué?

Que Josep Piqué iba a dejar el Ministerio de Ciencia y Tecnología para ser el candidato del PP en las elecciones autonómicas catalanas era algo que se sabía desde el mismo día de su nombramiento. Sin embargo, impacta cuando él mismo anuncia dejará el ministerio dentro de un mes "más o menos". ¿Cómo? ¿Tan poco tiempo? ¿Se marcha ya? En principio, los internautas tendrían que alegrarse. Noticias así no llegan todos los días. El problema es que después de Piqué, ¿quién? También se pensaba que nadie podía ser tan malo como Anna Birulés y Don Josep ha demostrado que sí es posible.
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9.6.03
 

¿Nacionalizar telefónica?

Utilizando la "sencillez de un cuento de niños", Juan Rodríguez trata de demostrar en DiarioRed que la manera de poner fin al problema de la lentitud de las conexiones de Internet en España pasa por (re)nacionalizar Telefónica. El argumento es tan simple y común como falso: sólo el Estado puede asegurar la gestión eficaz y el interés general. Para el autor del cuento-artículo, el problema radica en que es una empresa privada la que gestiona las "carreteras" por las que se mueve el tráfico de Internet, no en el hecho de que exista una situación que en la práctica sigue siendo de monopolio en la gestión de las redes. Rodríguez considera que el monopolio estatal es positivo.

Nada más falso que esta argumentación. El problema consiste en la existencia de un monopolio, con independencia de su naturaleza privada o pública. Además, otro lastre es que Telefónica mantiene muchos tics de cuando era de propiedad estatal. La propuesta de volver a nacionalizarla es absurda por ese motivo, se trata de acabar con un problema volviendo a la situación que creó el problema. Además, Rodríguez se olvida de que el monopolio es en buena medida culpa de las compañías que deberían hacer la competencia a Telefónica. Cuando se les permite crear sus propias redes, muchas veces prefieren no asumir los costes que esta acción generaría y prefieren alquilar las líneas del operador dominante, con lo que quedan a merced de las condiciones que este imponga. Además, el papel del Estado (que muchas veces no asume) debería ser el obligar a todas las operadoras a cumplir las condiciones que marcan la ley y sus contratos. Nada más.

Rodríguez busca en los repetidores de televisión el modelo que, según él, debería funcionar para las líneas telefónicas: una empresa pública neutral que garantizara el servicio por igual a todas las compañías para que pudieran competir libremente. Se olvida de que dicha empresa (Retevisión) hace tiempo que dejó de ser pública, y que antes de ser privatizada, algunas televisiones protestaron por la poca calidad del servicio que les daba. Además, como todo monopolio, la compañía sigue estando poco dispuesta a innovar en el terreno en el que no tiene competencia y le pone las cosas muy difíciles a las nuevas tecnologías que aparezcan en le sector, como las televisiones digitales terrestres. Esa es, al menos, la denuncia de las cadenas Veo y Net.

El problema de "sencillez de un cuento de niños" es que no permite un análisis riguroso, pero sí ocultar muchos datos o crear analogías incorrectas. Así es muy fácil de culpar al mercado de los problemas creados por la inexistencia de un auténtico mercado.
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